Comienza la cuenta atrás..

Empezar a prevenir
Cuidar la piel en la adolescencia es la mejor inversión para el futuro.
Aunque no pienses en las arrugas, de lo que hagas ahora dependerá el futuro: a esta edad te juegas la piel que tendrás a los cincuenta…
No hay que confiarse y recuerda que la cosmética es, sobre todo, preventiva.
Sabemos que te encanta tomar el sol, pero aunque ahora te veas tan joven, no tienes la lozanía garantizada de por vida.

Cuentas con el material único para conseguirlo: una piel firme y joven. No tienes excusa, no lo pospongas... Estos son los años de mayor peligro: chocolate, papas fritas, sol, cigarrillos, salir hasta la madrugada… Por eso debes cuidarte. Empieza con hidratación, limpieza y protección solar. Pocos productos, fáciles de usar y, por supuesto, nada caros.

 

Arrugas... ¡retrásalas!

Es uno de los principales objetivos desde los 30-35 años. Porque al envejecimiento fisiológico natural de la piel, se suma el fotoenvejecimiento, producido por la radiación ultravioleta, y las arrugas de expresión, que afectan al 70 por ciento de las mujeres a partir de esta edad.

Proteger la piel del sol SIEMPRE, no sólo en vacaciones, también a diario cuando la cantidad de radiación UV que se recibe de forma casual es superior a la de una jornada en la playa.
Atención a los factores ambientales y de estilo de vida: tabaco, problemas endocrinos, etc.
Usar cremas hidratantes de día y cremas nutritivas de noche.

No olvides beber agua diariamente y brindarle a tu organismo como minimo 7 horas de sueño reparador.

 

Futuro perfecto

Nunca es tarde para empezar a cuidarse: lo mejor de la piel a los cuarenta es que puedes hacer mucho por mejorarla. Ahora tienes más equilibrio y tiempo para dedicarte a ti misma.

El envejecimiento empieza a notarse: a esta edad, la cantidad de hormonas que se encargan de la producción de aceites empiezan a disminuir, lo que puede venir muy bien a las que tenían el cutis graso, pero no tanto a quienes ven que su piel está cada día más seca y que aparecen más líneas de expresión.

Además de un aumento de hidratación, con una crema más rica también es conveniente incrementar la exfoliación: porque a esta edad la exfoliación natural se hace más lenta, las células muertas se quedan sobre la piel por más tiempo.

 

 

La recogida de frutos

A esta edad se nota si ha habido o no constancia en los cuidados de belleza. Y no se han acabado los mimos; al contrario, hay que intensificarlos. Se trata de conservar la epidermis con el mejor aspecto y lo más saludable posible. Piensa en positivo: la piel será en cierto sentido, tu órgano más joven, porque está constantemente renovándose. Todo lo que tendrás que hacer es mimarla, protegerla y ayudarla en el proceso.

A esta edad comienza ha aparecer la tan temida papada

un ejercicio para evitar su formación es: Las manos juntas a la altura de las muñecas sostienen la barbilla, dejando caer todo el peso de la cabeza, desplazando las manos hacia los lados sin separar las muñecas.