Lo reclama su piel fina y sensible, desprotegida de glándulas sebáceas, proclive al envejecimiento, sometida a movimiento constante con el parpadeo (unas 10.000 veces al día) y con problemas específicos como bolsas y ojeras. No te conformes con extender la crema de rostro también por esta zona

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A partir de los 30 es imprescindible incluir entre tus cuidados diarios una crema de contorno de ojos, cuyas fórmulas son las más adecuadas para prevenir y tratar sus problemas: ligeras, con una alta concentración de activos descongestionantes y revitalizantes, y sin sustancias que podrían ocasionar alergias.
 

Con la piel limpia, aplica una cantidad equivalente a un granito de arroz y extiéndelo a base de golpecitos con la yema del dedo, por toda la zona del contorno de ojos.
Cuidado: No te acerques mucho a la zona de las pestañas, ya que el producto puede ingresar dentro del ojo produciendo una irritación.

Mañana y noche después de la crema de tratamiento facial, con ligeros golpecitos de dentro hacia fuera. Y en cualquier momento que notes tu piel tensa y deshidratada. Ya sea por el exceso de frío o calor.